Es increíble lo que está pasando en la ciudad con el modelo de basuras. Como cabildante y como habitante de Bogotá, siempre he creído que un modelo de aseo que permita una sana competencia entre quienes lo presten, podría funcionar mucho mejor. Pero en la práctica esto no ha pasado, durante los últimos 8 años y bajo un esquema de áreas de servicio exclusivo (ASE), la ciudad ha estado dividida en zonas y en cada zona hay un operador privado exclusivo que presta el servicio de aseo.
No existe competencia en estas áreas y los contratos llevan más de ocho años sin permitir una reforma estructural para renovar el modelo de aseo y recolección de basuras, que a mi criterio tiene varios problemas. Se debería dar paso a un modelo que fortalezca y mejore: el nivel de reciclaje, la correcta separación en la fuente, la educación ciudadana, el aprovechamiento de los residuos orgánicos, la responsabilidad de los productores (por ejemplo, de envases, tecnología, plásticos, etc), y que no sea totalmente dependiente de los rellenos sanitarios (más del 80% de los residuos en Bogotá van a parar a Doña Juana).
Yo conservaba la esperanza de un verdadero cambio, y el regreso a la libre competencia, a partir del próximo12 de febrero, pero todo parece indicar que no sucederá. Recientemente, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento CRA, expidió la Resolución 1027 de 2026 que establece un régimen transitorio, excepcional y exclusivo, para Bogotá en la prestación del servicio público de aseo. Se autoriza que se prorrogue el modelo de las ASE, mientras el Distrito define un esquema definitivo.
¿ Pero puede ser esto posible? Sí, dicha resolución mediante prórrogas contractuales y un régimen transitorio excepcional, podría mantener el modelo actual y ampliar el plazo de las áreas de servicio exclusivo por un término superior a los 8 años contratados inicialmente.
La Resolución CRA 1027 de 2026, fue formulada para dar cumplimiento al Auto 2059 de diciembre de 2025 proferido por la Sala Quinta de Revisión de la Corte Constitucional, dentro del seguimiento a la sentencia T-724 de 2003. En este Auto, la Corte dice que “hay un riesgo cierto, grave e inminente de afectación a los derechos de los recicladores derivados del vencimiento de los contratos de Areas de Servicio Exclusivo, así como la ausencia de un esquema regulatorio definitivo que garantice la no regresividad de las medidas de protección alcanzadas”.
A hoy, la resolución de la CRA sigue su curso, pero su vigencia depende de su revisión y publicación. Fue remitida a la Corte Constitucional para la revisión de constitucionalidad y sólo entrará en vigencia, una vez sea publicada en el Diario Oficial y se complete el trámite en la Corte.
La Alcaldía Mayor, la Secretaría Jurídica del Distrito y la UAESP por su parte, adelantarán las actuaciones administrativas y contractuales necesarias para dar cumplimiento a lo que ordene la Corte Constitucional. Se realizarán mesas de trabajo con los actuales concesionarios del servicio de aseo, para definir los siguientes pasos contractuales y explorar jurídicamente si se pueden prorrogar los contratos actuales conforme a la ley. Sin embargo, me surge un gran interrogante que ya se ha ventilado en los medios de comunicación: ¿los contratos actuales pueden o no prorrogarse? No hay que olvidar que en caso de una prórroga, la ley de contratación sólo lo permite hasta por la mitad del plazo del contrato. Para finalizar, creo que al Distrito le cogió la tarde y no pudo estructurar a tiempo, la migración a un nuevo modelo que garantizara la libre competencia. Espero por el bien de todos los bogotanos, que el 11 de febrero próximo, fecha en que se vence el plazo para que la UAESP actúe al respecto, se logre llegar a una acuerdo entre las partes que garantice la estabilidad en el servicio, la continuidad operativa y la protección de los derechos fundamentales de los usuarios y los recicladores. Aunque a mi manera de ver las cosas, esta será una solución en el corto plazo que evita la crisis ahora, pero no ofrece una solución a futuro, que apueste por la competencia real, el aprovechamiento de los orgánicos, el fomento de la economía circular y el reciclaje, como verdaderos medios para la lograr la sostenibilidad urbana.
