Faltan 0 días para votar por Rubén Torrado al Concejo de Bogotá marcando Cambio Radical-MIRA y el número 6.

logo-ruben-torrado

El Transmicable voló en Ciudad Bolívar por encima de las disputas entre Peñalosa y Petro

En el día de su puesta en marcha, la obra quedó opacada por las polémicas entre petristas y peñalosistas. A la gente de Ciudad Bolívar, sin embargo, eso parecía importarles poco, y esperaban ansiosos por estrenar el nuevo sistema de transporte.

En las puertas de su último año de mandato, el alcalde Enrique Peñalosa tenía la oportunidad de mostrarse con el traje de ejecutor de obras que lo apalancó para ganar la alcaldía de Bogotá, y que hasta ahora no ha dejado ver. El escenario era la estación El Tunal, donde comienza el recorrido del nuevo Transmicable de Ciudad Bolívar. La obra ideal para exhibir, pues constituye todo un nuevo medio de transporte para la ciudad, es atractivo con sus cabinas que se deslizan por el aire, y por su ubicación, en la localidad que históricamente ha sufrido las carencias sociales más profundas.

El equipo de gobierno empezó a llegar muy temprano, sobre las siete de la mañana del pasado jueves. Por la estación de baldosas nuevas y relucientes caminaban Juan Pablo Bocarejo, el secretario de Movilidad, Yaneth Mantilla, la directora del IDU, el instituto que ejecutó la obra, y María Consuelo Araújo, la gerente de TransMilenio, la entidad a cargo de la operación del sistema que, a partir del sábado, empieza a funcionar formalmente. Todos muy sonrientes. A la Conchi se le vio emocionada repartiendo abrazos entre sus funcionarios.

La obra constituye todo un nuevo medio de transporte para la ciudad en la localidad que históricamente ha sufrido las carencias sociales más profundas.

Peñalosa llegó puntual, como estaba citado, sobre las ocho de la mañana, en medio de un tumulto de periodistas que se le abalanzaron. “Ciudad Bolívar todavía tiene una connotación de pobreza, pero a futuro la tendrá de espectáculo, de colores”, dijo el mandatario, que comparó la transformación que espera de la localidad del sur de Bogotá con la que vivió un barrio periférico de París que alguna vez fue marginal, y hoy es un atractivo turístico, según explicó.

El alcalde se paró orgulloso frente a las cámaras y con las cabinas de Transmicable detrás, que no paraban de despegar hacia lo alto de las lomas del suroriente de la ciudad. Con Mantilla a la diestra y la Conchi a la siniestra, Peñalosa no se cansó de felicitar a su “superequipo”, como las denominó. “Nuestras estrellas”, les dijo a las funcionarias. Al frente de las cámaras también invitó a los concejales Rubén Torrado, del Partido de la U, y al liberal Álvaro Acevedo. “Ellos representan a los concejales que nos han apoyado para tener los recursos”, dijo el alcalde, en la víspera del año electoral, en el que se elegirán nuevos cabildantes. Y también mandó un varillazo para los que no le han dado un solo voto, los que han “obstaculizado” todas sus propuestas.

Lea la nota completa en “Revista Semana”